Confecciones Victimas

Cuando apenas tenía 18 años a Kelen Daniela Piedrahita la guerrilla le asesinó a su esposo en el municipio de Cocorná, y a pesar de las dificultades para responder sola por su familia, desde hace 3 años encontró en la confección una salida para su sustento y superación.

Justamente inspirados en historias como estas, un grupo de siete entidades públicas y privadas decidieron apoyar en este municipio del Oriente la precooperativa Cocostylo que beneficia, a través de la confección textil, a 126 víctimas de la violencia, en su mayoría mujeres cabeza de hogar.

El apadrinamiento está gestionado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, y cuenta con el respaldo de la Cooperativa Pío XII de Cocorná, la Alcaldía Municipal, la Gobernación de Antioquia, el Sena, la Cámara de Confecciones de Colombia y la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias.

“En esta alianza interinstitucional nos comprometimos a fortalecer este proyecto, a capacitarlas en economía solidaria, a gestionar la sede administrativa y a adecuar el taller de confecciones, la adquisición de la maquinaria, a concretar el mercado y la comercialización de sus confecciones” aseguró Jorge Mario Alzate, director de la Unidad de Víctimas en Antioquia.

Por su parte, Enrique Gómez, vicepresidente de la Cámara Colombiana de la Confección, dijo que “nuestro compromiso es apoyarlas para que la empresa sea competitiva en el sector de confecciones y tengan sostenibilidad. Yo también fui desplazado del Oriente antioqueño y por eso sé que las víctimas necesitan oportunidades y que hay que enseñar a pescar en vez de dar pescado y así superar el asistencialismo”.

Este tipo de iniciativas buscan fortalecer no sólo el proceso de reconstrucción del tejido social en el Oriente Antiqueño, sino impulsar el retorno con garantías, así como permitir mejorar la calidad de vida de quienes fueron víctimas de la violencia en esta región.

Foto y vídeos: Cortesía Unidad de Víctimas