Mujeres

Luego de seis meses, en los que cada quince días nos encontramos con la Asociación de Mujeres Víctimas Cabeza de Familia del municipio de Alejandría, se dio por terminada la primera fase del proceso de fortalecimiento de esta organización municipal.

Este proceso se pensó y desarrolló con dos componentes; el primero centrado en las reflexiones sobre las relaciones interpersonales y grupales, la transformación de algunos conflictos y diferencias propias de la convivencia entre seres singulares que hacen parte de proyectos colectivos, también la revisión de formas de realización del liderazgo que favorecen; o no, el empoderamiento individual y la construcción colectiva.

El segundo componente puso el énfasis en asuntos organizacionales, administrativos y generenciales que le dan a la organización sostenibilidad en el tiempo partiendo de un diagnóstico de capacidades organizacionales que permitió identificar aquellos aspectos que deben ser reforzados a futuro.

Cada una de las sesiones se convirtió en un espacio para el disfrute, la alegría, la reflexión, el aprendizaje y las decisiones de transformación. Desde las mujeres, el encuentro amoroso entre nosotras, el reconocimiento y la confianza mutua construida en el transcurso de los encuentros; desde la Asociación, un momento para repensarse en su propósito fundacional y en las formas de hacer establecidas que necesitaban renovarse, y desde las facilitadoras el proceso se convirtió en momentos inolvidables y de descubrimiento de cada una de las mujeres en su esencia, de aprendizajes y motivaciones para seguir, mantener y fortalecer los procesos de empoderamiento de las mujeres en cualquier contexto, con el convencimiento de que éstas son acciones transformadoras.

Este proceso no hubiera sido posible sin la exitosa articulación o alianza entre ISAGEN con su propósito de aportar a la transformación de los territorios área de influencia de sus proyectos energéticos, la Asociación de Mujeres Víctimas Cabeza de Familia del municipio de Alejandría que se dispusieron, aportaron sus reflexiones y voluntad de cambio y la Corporación Conciudadanía desde el convencimiento del poder que tienen las mujeres organizadas para construir país.

Por: Gloria Alzate (Conciudadanía