Un grupo de niños marchando con globos y banderines blancos por las calles del pueblo es sólo la muestra de una nueva historia en Nariño. Atrás quedaron las tomas guerrilleras, los hostigamientos, los secuestros, la muerte y la zozobra.

Sin duda decenas de estos niños que desfilaron por las calles el pasado 1 de agosto ni si quiera han escuchado de los horrores que vivió su pueblo por cuenta de la guerra, pero sí son quienes más disfrutan del pacifismo del municipio, el cual sólo fue posible tras la resiliencia de sus pobladores.

Este grupo de niños, acompañado de los demás habitantes del pueblo, participó de actividades religiosas, culturales y simbólicas para honrar a las víctimas que hace 18 años dejó una toma guerrillera que duró 36 horas por parte de centenares de guerrilleros del Frente 47 de las Farc, al mando de alias “Karina”.

El resultado del ataque no pudo haber sido peor: 17 personas muertas, la zona urbana semidestruida y el posterior desplazamiento forzado de unas 10 mil personas.

Recordando el horror

Cuatro de los policías que resistieron y sobrevivieron al ataque insurgente en 1999, pero que luego fueron secuestrados, hicieron presencia en esta localidad del Suroriente de Antioquia. 18 años después recorrieron las calles de este transformado municipio y recordaron el horror de aquella toma.

“Desde que llegué al municipio y hasta que nos secuestraron siempre nos decían que se iba a meter la guerrilla; hoy en día nosotros contamos con el apoyo de nuestras familias y por eso hemos salido adelante” recordó Mario Fernando Bustamante Hernández, uno de los policías.

Los cuatro sobrevivientes fueron condecorados con la Medalla Orden al Gran Precursor Antonio Nariño, máxima distinción que reciben quienes se han distinguido por alguna razón dentro del ámbito local.

Mirar al frente para avanzar

“Hay que buscar la valentía para pasar esa página de la violencia y pensar en el futuro; en ello tiene que ir la reconstrucción del tejido social de toda nuestra comunidad para solucionar sus problemáticas. Nariño requiere inversión en muchas cosas, pero lo importante es estar unidos en favor de estas necesidades” expresó Carlos Arturo Marín Londoño, Alcalde de Nariño.

Justamente, Jorge Mario Alzate, director de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas en Antioquia, dijo que “después de padecer esta violencia y ser uno de los municipios más afectados en Antioquia por el conflicto armado, en los últimos años Nariño trabaja en su reconstrucción social y económica, hay condiciones de seguridad como ocurre con la recuperación de todo el Oriente antioqueño”.

Lo anterior es ratificado por Rodrigo Pérez, uno de los comerciantes de Nariño, dijo a Inforiente que “la fuerza pública ha venido trabajando no solamente en temas de seguridad, si no también labores sociales, y esto es importante porque permite generar confianza en un municipio que fue tan estropeado por los diferentes actores armados ilegales”.

Uno los momentos especiales de la conmemoración fue el acto de memoria en el que las manos de los nariñenses se plasmaron sobre el mural del Nunca Más, como denominaron al espacio que resignificaron como un compromiso en contra del conflicto armado y a favor de la paz.

Actualmente, en Nariño se respira un ambiente de tranquilidad que se ve reflejado en el deseo de superación de esta comunidad a través del turismo y el fortalecimiento de la agricultura.

“Se ha notado el desarrollo de Nariño a través de las diferentes estrategias administrativas y sociales. Las personas han retornado, los turistas llegan y encuentran un ambiente familiar y se ha tenido un crecimiento especial” dijo Gilberto Suárez Granada, uno de los habitantes de este municipio empotrado en las montañas de las Cordillera de los Andes, al que no en vano lo llaman “El Balcón Verde de Antioquia”.

 

Por: Julián Ramírez y Óscar Morales