
Las mujeres del Oriente cuidanLa Asociación de Mujeres del Oriente Antioqueño - AMOR y la Corporación Vamos Mujer, lideran la conmemoración del Día de ... Leer Más |
Distritos Agrarios para repensLos Distritos Agrarios como una institucionalidad rural participativa, será el tema central del conversatorio que se desarrollará este 21 de ... Leer Más |
Hacinamiento en las Cárceles dHay cosas muy valiosas para el hombre, entre las que se destacan tener salud, un buen trabajo y en especial ... Leer Más |
Recicladores, entre fortalezasA algunos se les ve de traje verde, a otros de “... Martes, 21 Mayo 2013 Leer Más |
Hacinamiento en las Cárceles dHay cosas muy valiosas para el hombre, entre las que se dest... Domingo, 19 Mayo 2013 Leer Más |
La VERDAD, ¿un arma arrojadiza“Yo había creído que DIOS es la verdad, pero he descub... Domingo, 19 Mayo 2013 Leer Más |
La Madre es una Mujer…“En la sociedad patriarcal, la madre prevalecía sobre ... Domingo, 12 Mayo 2013 Leer Más |
El renacimiento de San VicentRecostado contra los barandales en madera torneada, tipo colonial, q... Miércoles, 8 Mayo 2013 Leer Más |
Es mediodía en San Miguel, el corregimiento de 2.800 habitantes que está a ocho horas de su cabecera municipal, Sonsón, y a unos pocos kilómetros del río de ríos de Colombia: el Magdalena. Para ir de San Miguel a Sonsón no hay vía directa y por monte, a pié, el recorrido tarda alrededor de tres días, según cuentan algunos habitantes. Para hacer ese recorrido toca entonces coger un vehículo que va de San Miguel al corregimiento de Doradal -Puerto Triunfo-, y el cual tarda casi dos horas. Luego en Doradal, sobre la autopista Medellín-Bogotá, hay que coger cualquier bus que vaya hacia Medellín y luego de unas tres horas de recorrido, marcar parada en el sector de Belén en Rionegro, allí tomar uno de los servicios urbanos para ir hasta Rionegro donde se toma transporte hasta La Ceja por donde pasa la flota que en tres horas llegará a Sonsón.



A algunos se les ve de traje verde, a otros de “civil” y a otros los apreciamos a diario enterrados entre basura y escombros. Para muchos pasan desapercibidos, pero la realidad es que estas personas de carne y hueso, que aman, ríen, sufren, tienen familia y proyectos, se encargan de mantener limpias nuestras calles, y de ayudar a la conservación del planeta. Son los recicladores, aquellos que durante los últimos años se han ido formalizando y agremiando, al punto de convertir al Oriente Antioqueño en modelo de procesos de reciclaje, pero que por aparentes intereses particulares hoy esos procesos están en riesgo, aunque 600 familias viven de esta actividad en la región.